Sufriendo pérdidas

En estos tiempos aciagos van pasando los días y nos vamos dejando cosas en el camino.

Las más importantes,

las personales. En 2020 perdimos a Pepe Foj por el covid, y ahora a perdemos al compañero José Marín por un cáncer.

Como digo, estas son las más trágicas, pero también nos vamos dejando en el camino otras que aunque menos importantes no dejan de ser dolorosas.

Llega el mes de Febrero y la tradicional calçotada que veníamos celebrando ha de ser forzosamente dejada al lado y es la segunda seguida.

Tampoco pudimos tener la Paella veraniega ni la comida de Navidad ni los tradicionales almuerzos multitudinarios. Sé que parecen eventos nada trascendentales por su carácter lúdico y festivo, pero yo lo veo como un síntoma de los tiempos que nos están tocando vivir.

Son pequeñas pérdidas que nos van aislando y se suman a todos los demás factores que hacen que el ambiente general sea de tristeza y depresión.

De todas maneras creo que hay que ser positivo y pensar que todo pasara y que acabaremos saliendo a flote.

Las perdidas personales son irreparables pero con respecto a las otras volveremos a recuperar ritmo y volveremos a celébralas.  Sera momento de recordar a los que perdimos, celebrar sus vidas y brindar por los recuerdos que nos dejaron.

Volveremos a reunirnos, volveremos a abrazarnos y volveremos a brindar todos juntos.

 

volveremos