Siempre he creído que este no era el espacio adecuado para manifestar opiniones políticas pero creo que por una vez hare una excepción.
Se dice que las opiniones políticas son como las narices,
cada uno tiene la suya. Efectivamente yo tengo la mía y como a todos me cuesta entender que haya gente que no piense como yo cuando para mí la situación es muy clara. Eso sí, cuando reflexiono un poco me doy cuenta de que a todos les pasa lo mismo y algunos no entienden que piense como lo hago.
Es mas la única manera de que yo tenga libertad para tener y expresar mis ideas es aceptando que otras personas tenga opiniones distintas.
Es la esencia de la democracia, mi libertad tiene la anchura de la que yo le doy a los demás.
Por eso aunque nunca he tenido problemas con cualquier resultado electoral fuese o no favorable a mis ideas, en estas próximas elecciones me ha surgido un sentimiento que no había experimentado hasta ahora.
Miedo.
Ver ciertas actitudes de censuras culturales, negacionismo de los hechos y otras actitudes tan retrogradas me provoca algo más que consternación, me provoca temor.
En nuestro colectivo, todos tenemos una edad similar y puede decirse que generacionalmente somos hijos de la transición. Mejor o peor, fue una época en la que pasamos de una oscuridad a un tiempo en el cual se han ido consolidando una serie de libertades que hoy en día damos como propias y lo que es más, un patrimonio para nuestros hijos.
Como ya he dicho, todos deben poder votar como quieran y al partido que ellos deseen, pero creo que en esta particular tesitura deberíamos reflexionar con mucho cuidado hacia dónde vamos y que es lo que nos jugamos.
Tampoco creo como alguna gente postula, que la solución es no ir a votar. No afecta al resultado y solo sirve como justificación barata para poder irse a la playa ese día.
Si bien cualquier opción es lícita creo que esta en nuestra mano, en nuestro voto dejar fuera de juego a aquellas opciones que aunque legales ponen en duda nuestra capacidad de elección y se postulan como salvadores de la patria arrebatándonos dicha libertad.
La democracia es avanzar, no retroceder





